Berlusconi en Guatemala

Silvio Berlusconi fue condenado a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para cargo público; condena que confirmó el Tribunal Supremo italiano. Consecuentemente, por la ley Severino, no podía ser candidato a desempeñar un puesto público hasta 2019. Ello le impidió presentarse como candidato a primer ministro por su partido Forza Italia en las elecciones del 4 de marzo, a pesar de que éste realizó una intensa campaña electoral. Su fuerza política estimada: 5 millones de votantes. En plena crisis política el Tribunal de Vigilancia de la magistratura de Milán lo rehabilitó el (11.05.2018) y lo puso otra vez al frente de su partido.

De haber ocurrido el caso en Guatemala, por muy rehabilitado que pudiera hallarse, y por muy grave y urgente que fuera la crisis, Berlusconi –para bien o para mal— jamás podría recuperar su estatus político. La crisis tendría que resolverse de otra manera… y por otros actores, no importando el costo. El motivo lo determinaría el artículo 113 de la Constitución: “Los guatemaltecos tienen derecho a optar a empleos o cargos públicos y para su otorgamiento no se atenderá más que a razones fundadas en méritos de capacidad, idoneidad y honradez.” Contradice este artículo la disposición contenida en la segunda parte del artículo 23 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos:  “1. Todos los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades: a) de participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos; b) de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores, y c) de tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país. 2. La ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el inciso anterior, exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena, por juez competente, en proceso penal.” Aplicar un concepto indeterminado amañadamente o sufrir un golpe de estado podría ser la diferencia.

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La entrada Berlusconi en Guatemala se publicó primero en El Siglo.


Source: Siglo XXI

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