Pobres Ignorantes

Enterándonos de las declaraciones del titular del Mides explicando la capacitación que se va a dar a jóvenes ya escolares, se nota la ignorancia, por eso los llamo Pobres Ignorantes, quieren engañar a la sociedad guatemalteca entrenando a 45,000 jóvenes de la vida escolar, ya tienen sus maestros para sacarlos adelante.

Estos pobres ignorantes del Mides ignoran la cantidad de niños y jóvenes que tenemos en nuestro país, sin escolaridad. Le explicaremos a los del Mides sobre este tema. La ignorancia (del verbo «ignorar», del latín ignorare, ‘no saber’. Se puede entender en diversos sentidos según la tradición de que se trate: occidental u oriental. En la oriental del hinduismo y el budismo se denomina avidya o moha y constituye la primera etapa de la cadena de las causas del sufrimiento (dukkha) y uno de los tres venenos del karma: la ignorancia, el deseo y la repugnancia. En la occidental la estudia la agnotología y se distinguen dos tipos: La ignorancia sabia, aquella en que «se sabe que no se sabe”. La ignorancia profunda, aquella en que «no se sabe que no se sabe» o inocencia.

Por otra parte, se puede entender de modo absoluto o relativo: En un sentido absoluto y aplicado a una persona o grupo social, la ignorancia es una descalificación que degrada en la escala social y en la valoración individual. En un sentido concreto significa «no saber algo determinado» frente al conocimiento de otras muchas cosas o a «tener un conocimiento imperfecto sobre» alguna materia en particular. Es extraño, pues, que algunas creencias de tipo ideológico y moral alaben la ignorancia como fuente de dicha.

Estas creencias promueven que la tradición es el valor social fundamental respecto a las preguntas que puedan abrir la mente al conocimiento de nuevos aspectos de la realidad. Históricamente en las sociedades con sólidos sistemas de jerarquía o sistema de castas, este sentido de ignorancia se aplica a los “ignorantes” lo que ayuda a mantener directamente la especialización de las clases sociales en la riqueza y en el trabajo, reduciendo celos y descontentos y ayudando de ese modo a la armonía social.

Ciertas creencias religiosas y culturales: «Dios ha hecho así las cosas» o «es necesario conformarse con una voluntad divina» o simplemente «las cosas son así, qué le vamos a hacer», justifican y mantienen esta ignorancia y han sido un freno para el desarrollo y progreso cultural y social.  El avance del conocimiento se realizó a partir del Renacimiento y sobre todo en el siglo XVIII en contra de la ignorancia mediante las armas de la crítica y la oposición a las creencias religiosas, los errores comunes, las supersticiones, los mitos y el poder político de los privilegiados que dificultaron el acceso de las masas a la lectoescritura para conservar su statu quo y dificultar la evolución hacia el progreso bajo el nombre de oscurantismo.

En otras palabras, todos los guatemaltecos y especialmente las entidades obligadas a la educación deben de preocuparse mas por el orden numérico de tanto niño que debería de enseñárseles aparte de la lectura mora y ética y oficios a corto mediano y largo plazo para poder trabajar y evitar estar delinquiendo.

La entrada Pobres Ignorantes se publicó primero en El Siglo.


Source: Siglo XXI

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